Ha llegado la hora de dar por concluido este ridículo baile. Pasó la hora del carnaval. Ahora es el momento de quitarme de una puta vez la careta que esconde una buena parte de quien soy. Ha llegado el tiempo de descubrirme, de “rescatar” de la mezquindad del buscado anonimato, la parte en sombra de mi persona. Debo de enfrentarme y reconocer como propia, la cara que oculto por vergüenza a que se vea.
Porque este también soy yo. Por mas que odie mi propia imagen, a nada bueno me va a llevar continuar escondiéndolo. Hoy lo se bien. Damas y caballeros, tienen ante estas líneas, frente a este teclado ante el que estoy dispuesto a confesar con absoluta vergüenza mis mayores miserias como ser humano, a alguien que no es casi nada de lo que tanto se esfuerza por aparentar ser.
Alguien que habla del amor y no tiene ni puta idea de lo que esta palabra significa. Que no sabría reconocerlo aunque la felicidad de todo lo que tiene de vida por delante dependiera de ello. Que sabe teorizar, escribir, inventar al fin y al cabo, utilizando este termino que jamás será un termino, pero que no es capaz de vivirlo, ni de sentirlo. Porque rara vez el amor es algo fácil, algo cómodo, algo que surge y se mantiene de forma expontánea, sin “esfuerzo”, sin mimarlo. Claro que, como cojones se puede mimar algo, que no se sabe sentir, que no se quiere vivir…
He decidido vivir en un cuento absurdo, en el que nunca se escribio su parte mas importe “…y vivieron felices, y comieron perdices.“
Detrás de estas líneas, de todos estos post de atrezzo, se esconde una persona absolutamente egoísta, caprichosa, egocéntrica. Un ser tan mezquino, que se regodea hablando sobre el dolor de la soledad, sobre la necesidad de sentirse querido, amado,…y que, en el fondo, solo tiene lo que se merece, provocando ese aislamiento, a base de “maltratar” a la gente que le rodea, gente que siempre le ha “amado” sin condiciones. Alguien que ha decidido cambiar todo esto por el halago facil, por el falso sentimiento, por la admiración de cartón piedra de personas que jamás significarán nada en su vida.
Ante todos vosotros, teneis la caricatura de un hombre que nunca ha llegado a serlo. Que jamás ha abandonado la figura de niño caprichoso y malcriado. Que pertenece a ese grupo de personas, que no son capaces de responsabilizarse de nada, en ninguno de los ámbitos de su vida.
Soy alguien tan superficial, me he convertido en alguien tan FALSO que empiezo a creerme mi propio personaje.
No me siento capaz de pedir perdón a nadie. No espero que nadie se compadezca de lo que soy. He llegado hasta aquí yo solito, y el daño que he sido capaz de hacer, no voy a poder eliminarlo, y entiendo que nadie me perdone por él. Ahora me toca a mi enfrentarme a esta vergüenza, y en la medida en que sea posible, (hay daños que jamás podré restañar) reinventarme, tratar de devolver a mucha gente, un poquito de todo lo que ellos me han dado, y me dan todos los días. Elegir ser feliz. Esto es lo que desearía poder hacer sinceramente, aunque temo que en esto, deberé de conformarme con mucho menos.
Esto es un ejercicio de sinceridad, solo eso, y tanto como eso. Algo que me debía a mi mismo, pero no solo a mi, sobre todo a ti. Mis dedos tiemblan tanto al escribir, que me ha llevado mas de media hora aqui sentado. Siento un dolor inmenso.
Te he perdido a ti, pero muchísimo antes ya me había perdido yo solito.

Sabes?
Todos somos egoistas y caprichosos en exceso.
Pero no todos somos capaces de escribir este post…
Un beso.
Por: Reich el Agosto 6, 2007
a las 2:50 pm
¿Sabes que Reich?
Todos podemos ser capaces de escribir algo así en determinados momentos y más aquí. Confensar, sin realmente confesar.
Bien distinto es decírselo a quienes están a tu lado de verdad y has hecho creer que eres otro, aunque tal vez quisieran creerlo.
Porque señores y señoras que escriben blogs, ¡ya está bien de aplaudirse unos a otros!
Lo siento, no estoy de buen rollo ¿se nota no?
Sonrisas de todos modos.
Por: MalaMalísima el Agosto 6, 2007
a las 4:50 pm
Bueno, este post daría para un largo comentario, pero seré breve.
1º Alguien “tan superficial” no hubiera escrito esto aún desde el semianonimato que proporciona este medio.
2º El ejercicio de sinceridad y la caída de las máscaras es sólo el principio. No malgastes el esfuerzo que dices que te ha costado escribir esto y da un paso más.
3º Aunque no lo creas a la gente a la que dices que has hecho daño les reconfortará, seguro, un “mea culpa” dicho con sinceridad y desde el corazón. Es complicado, sobre todo si llevas mucho tiempo con la careta puesta, pero estoy segura que si lo haces te auydará a sentirte mejor.
Poco a poco.
Muchos ánimos y un abrazo!
4º
Por: pequena03 el Agosto 6, 2007
a las 6:13 pm
Opinaría que gran parte de esto que te recriminas no es verdad, pero puesto que no te conozco y no me atrevo a contradecirte, me voy a conformar con esta frase:
“Que pertenece a ese grupo de personas, que no son capaces de responsabilizarse de nada, en ninguno de los ámbitos de su vida.”
Aquí si que te contradigo, te acabas de responsabilizar de todo lo que dices en este post.
De todas formas el amor, el de verdad, puede que hay muchísimas personas que no lo conozcan y sin embargo presuman de él siempre. Ese amor es difícil de encontrar, y hay que mimarlo, hay que ilusionarse para poder mantenerlo, y hay mucha gente que no lo hace, pero se cree que sí. Probablemente tú estés más cerca de la verdad que esas personas.
Un saludo
Por: estrella fugaz el Agosto 7, 2007
a las 11:41 am
Una declaración excesivamente dura contigo mismo.
Todos cometemos errores, TODOS y todos hacemos daño a alguien en algún momento aunque no tengamos ninguna intención de hacerlo.
Si que creo que pedir perdón debería ser el primer paso ahora que has reconocido tus errores… pero tampoco te fustigues, solo rectifica lo que te hace sentir tan mal como para escribir algo así.
Besotes.
Por: Basileia el Agosto 8, 2007
a las 10:21 am
No niego cierta ansiedad sentida al leer tus palabas, por un momento he pensado que eras otra persona… Ojalá esa persona sea capaz de hacerse la misma reflexión y ser dura, muy dura consigo misma, por que solo así, mirándose al espejo y dándose una buena bofetada para sacudirse la estupidez, uno es capaz de ver la belleza que hay debajo de las macabras máscaras, de los pueriles miedos que apartan a las personas amadas y que los aman para poder estar solos, lamentándose y echando la culpa al mundo de las consecuencias que tienen para si sus actos.
Ojalá tu homólogo tenga tanto valor como tú.
Un beso.
Por: María el Agosto 9, 2007
a las 8:14 am
…asusta un poco…
…lo que leo ahí arriba, me asusta.
Y no sé si es por lo que dices de ti (brutal!!)o porque, asumiendo que todo eso sea “la verdad”,me doy cuenta de lo fácil que me resulta ver en una persona lo que…me da la gana????..no,no es eso…no veo lo que me da la gana.Ahora estoy en este mundo un poco “de nuevo”,y como suele pasar en estos casos, cuando eres “nuevo” en algo,te suelen salir un par de ojos a mayores…y un par de orejas…y te preocupas por aumentar, en lo que sea posible,la capacidad del disco duro….así que me niego en redondo a pensar que en estas condiciones vitales,pueda llegar alguien a hacerme un recorte torero con tanto arte…a pesar de mi coloración capilar.
No he visto lo que me dió la gana…
…y lo que vi, no era malo.
Un beso y un abrazo.
Por: Lna el Agosto 10, 2007
a las 2:26 pm