Quien me lo iba a decir a mi. Como creo que ya he contado en mas de una ocasión, justamente en estos días pero de hace un año,… iba a decir que tome la decisión, pero no tengo demasiado claro que se tratará de una decisión así, tal cual, al menos, nunca he pensado que comencé ha desnudarme en público, porque fuera algo que me apeteciera hacer, sino mas bien, porque tuve que hacerlo. Porque en aquel momento y en aquellas circunstancias, sentí una verdadera necesidad de no seguir acumulando “mierda” solo para mi. Porque pensé que plasmarla en un ciber-papel me haría un poquito mas libre, me aliviaría parte de la carga. Y efectivamente, creo que resultó una experiencia verdaderamente positiva, en este sentido.
Porque aquí, no necesito encontrar a la persona con la que me sienta cómodo contando según que cosas, lo cuento para quien quiera leerlo y para nadie. Para nadie porque siempre tengo la opción de seguir siendo nadie para aquellos que me leen, al igual que yo para ellos. Porque siempre me ha costado muchísimo menos expresar, según cosas, escribiéndolas, que contándolas de viva voz. Y desde esta perspectiva, lo cierto es que en este tiempo he descubierto a gente realmente especial. He comprobado en múltiples ocasiones como la vida entendiéndola como las circunstancias, las emociones, los sufrimientos y las inquietudes que experimentamos cada uno de nosotros, se repiten una y otra vez, a cientos, a miles de kilómetros de distancia, al igual lo hacen en la puerta de al lado. Que incluso, en muchas mas ocasiones de las que somos capaces de recordar, ni somos tan raros, ni tenemos peor o mejor suerte que el resto de los mortales que nos rodean.
Y no es que esté aplicando aquello de: “Mal de muchos, consuelo de tontos”, pero si es verdad que, en determinados momentos, sentirse comprendido, que no necesariamente aprobado, ayuda y mucho.
Así, he descubierto a gente con una capacidad de expresión de sus sentimientos, de sus vivencias, realmente envidiable. Gente lejana y anónima, a la que jamás hubiera podido descubrir de otra manera. Personas que son capaces de convertir en hermoso todo aquello que escriben, ya sea vivido o inventado, divertido o trágico.
Con algunas de estas personas, he tenido incluso la inmensa suerte de compartir algo mas que lecturas mutuas y comentarios recíprocos y, a día de hoy, no me he sentido defraudado con ninguna de ellas. Más bien todo lo contrario. He encontrado a gente maravillosa que me ha proporcionado momentos de remanso cuando mas podía necesitarlos.
Me he emocionado, he reído, me he sorprendido, he aprendido, he sentido impotencia, he querido abrazar, sentirme abrazado, observar en la penumbra, desear sentirme cercano, he añorado, me he sentido confuso, irritado, desganado, apesadumbrado,….me he enamorado,…¿y no es todo esto vivir?. Pues si, he vivido en este mundo paralelo desde hace poco más de un año, y el balance, sin duda, resulta del todo favorable.
Me he sentido, inconstante, incongruente, oscuro, frío, volátil, miedoso,….he sido siempre yo, eso si. Porque este soy yo. No soy nada mas, y un poco menos de lo que aquí habéis podido ver durante este tiempo. Y es genial saber, que a pesar de todo, algunos aún seguís por aquí, aceptándolo.
Desconozco absolutamente las derivas que depararán a esta singular aventura que comenzó hace ahora un año. No me atrevo a augurar ningún tipo de futuro para la misma. Nació fruto de la necesidad como ya he comentado anteriormente y supongo que mientras siga sintiendo la necesidad de expresar cosas, continuaré haciéndolo. Lo que si tengo bastante claro es que, como ya me ha ocurrido en alguna ocasión durante estos meses, abandonaré esta historia en el momento en el que me sienta “obligado” a escribir, solo para que alguien me siga leyendo. Este blog no nació con esa idea (de hecho prácticamente ninguna persona de mi entorno conoce su existencia), prefiero preservar mi libertad para decir cualquier cosa que me plazca, a ser leido por un número X de personas a diario. Y no estoy repudiando esta forma de actuar, en absoluto, solo digo que si algún día decido hacerlo, con toda probabilidad será en otro blog. Y esto, dicho así, es toda una amenaza.
Supongo que sería momento de hacer nuevos propositos para este próximo año, pero con toda sinceridad, ya me conformaría con saber que no he perdido la lectura de esas personas que han estado ahí desde un principio, y que han resultado importantes. Si además, resulta que continuo descubriendo gente que se siente cercana o muy lejana a mi forma de sentir, pues no pediré nada mas.
Y como además soy así, pues no prometo nada. Si acaso, puedo prometer seguir en la linea de lo que habeis leido durante este año, y todos aquellos que paseis por aquí y os interese mínimamente lo que pueda contar, ya sea para bien o para mal, seguireis siendo recibidos con los brazos abiertos.
Venga animarse animarme y dejarme una felicitación en este primer aniversario, me apetece pasar revista. Me hace mucha ilusión. Gracias a todos los que estais ahí y a los que podaís aterrizar.
Comentarios recientes